El joven Pedro tiene su primera experiencia laboral en un ultramarinos, trabajo que le cuesta mantener, mientras intenta ganarse el corazón de una chica de la que está enamorado.
“Pedro, el negro contiene todos los ingredientes de lo que, para mí, debería ser una primera película ideal. En ella se siente un amateurismo hermoso, el de un cineasta con arrojo, intuición, rapidez, levedad, torpeza y elegancia; el deseo de capturar la vida desde el pulso inconfundible de la juventud. Hoy día no es tan fácil encontrar primeras películas como esta; hay demasiados filtros, demasiados estándares, demasiadas apariencias. Por eso es gratificante acordarse de ella o descubrirla por primera vez. En la que fue su primera ficción larga, Miloš Forman ya adelantaba casi todos los elementos reconocibles de su personalidad como cineasta”. (Jonás Trueba)
Presenta Sara Hernández Askasibar